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9 Secretos para quemar más grasa durante el entrenamiento

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Es sabido que si queremos quemar grasas, debemos consumir menos calorías de las que nuestro organismo necesita.  Si bien esto es cierto, no es la única forma de deshacernos de esos kilos de más que nos están molestando.

 

Disminuye la ingesta calórica

Como regla general,  una persona quema diariamente unas 40 calorías por kilogramo de su peso,  o sea si planificamos una dieta de menor cantidad de calorías, quemaremos grasa.

La forma más sencilla de recortar calorías es eliminar el exceso de grasa de la dieta, quitar la manteca, aceites o alimentos grasos y dejar solo las grasas insaturadas (sanas) cómo el salmón o los frutos secos. Estas grasas favorecen la absorción de vitaminas, ayudan a crear hormonas y a rebajar el colesterol malo.

 

Comer más proteinas 

Una caloría proveniente de la proteína no es lo mismo que una caloría proveniente de la grasa o una que proviene de carbohidratos, ya que la que proviene de la proteína nutre la masa muscular, lo cual genera un aumento en nuestro metabolismo basal.

Además nuestro organismo consume más calorías por procesar la proteína que por procesar  carbohidratos o grasas, con lo cual tu proceso digestivo cuando consumes proteínas te hará gastar más energía.

 

Realiza más comidas al día.

Lo ideal es realizar entre 6 y 8 comidas diarias.  Si te cuesta disminuir el ingreso calórico realizando tantas comidas, prueba dividiendo las porciones, incluso ingiriendo la misma cantidad de calorías el gasto calórico del proceso diestivo será mayor.   

Nunca pases más de 3 horas sin comer, ya que pasado este tiempo el cuerpo interpreta que debe ahorrar energías y comienza a almacenar grasa y en la siguiente comida pedirá más cantidad. 

 

Disminuye los hidratos de carbono

La insulina es la hormona que acumula grasa y su secreción es estimulada por la ingesta de carbohidratos.  Cada alimento tiene un índice glucémico, el cual marca la cantidad de insulina que debe liberarse.   

 

Los carbohidratos de mayor índice glucémico son el arroz blanco, las papas, los dulces, el pan blanco y los cereales comunes.  Los alimentos de menor índice glucémico son los cereales integrales, avena y legumbres que deben ser los que elijamos a la hora de consumir carbohidratos.

  

Siempre consume carbohidratos con proteínas

Los carbohidratos con un índice glucémico bajo implican una digestión y una asimilación más lenta.  En el caso que vayas a ingerir un hidrato de carbono de alto índice glucémico recuerda acompañarlo de proteínas y pequeñas cantidades de grasa.

 

Evita los carbohidratos antes de dormir

Durante la noche sensibilidad a esta hormona se reduce con lo que para poder utilizar los carbohidratos en ese momento se debe liberar más insulina que lo habitual, y a más insulina se quema menos grasa y se acumula más.

Durante los 90 primeros minutos de sueño el cuerpo segrega hormona de crecimiento que aumenta la quema de grasa y el desarrollo muscular y  fortalece el sistema inmunológico.  Al comer carbohidratos lo que hacemos es poner una barrera a la secreción de esta hormona.

Por lo tanto, lo ideal es ir a dormir con el estómago vacío o con proteína en él, con lo que conseguimos que la glucosa sanguínea esté baja y se pueda liberar hormona de crecimiento.   El truco es por lo menos cenar tres horas antes de acostarse  y justo antes de ir a dormir hacer una última colación proteica.

 

Ejercicio en ayunas

Los ejercicios cardiovasculares además de quemar grasa, ayudan a aumentar los niveles de una hormona llamada norepinefrina promueve la disminución de los depósitos de grasa.   El estado ideal para realizar ejercicios cardiovasculares es con el estómago vacío ya que hace que la norepinefrina llegue más rápidamente a las células grasas.  Para potenciar este efecto  podemos tomar una taza de café sin azúcar ya que la cafeína promueve la quema de grasa.

 

Evita ejercitarte hasta el agotamiento 

Cuando entrenamos debemos hacerlo sin pasarnos del límite, ya que cuando nos agotamos la hormona de crecimiento dejan de actuar y nuestro metabolismo se ralentiza.  El secreto es no pasar nunca de un entrenamiento superior a 75 minutos. En este tiempo podemos entrenar con la intensidad que queramos y en el caso de querer quemar más grasa con descanso pequeños, nunca superiores a 60 segundos, ya que así transformamos el ejercicio anaeróbico en algo más aeróbico,

 

Alimentación post entrenamiento 

Justo después de entrenar el cuerpo es menos propenso a almacenar grasa ya que los músculos se encuentran cansados y consumen proteína y carbohidratos para crecer y recuperarse respectivamente. Por eso no debemos pasar hambre justo después de entrenar ya que limitamos la recuperación muscular impidiendo el crecimiento con lo que se disminuye el metabolismo basal.

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