Publicidad

Abebe Bikila, el hombre que sorprendió al mundo con los pies descalzos

Abebe_bikila

Ya pasaron más de cincuenta años de su primer conquista olímpica y Abebe Bikila sigue siendo el hombre más importante de la historia del maratón. Habiendo ganado la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Roma 1960 y Tokyo 1964 el etíope es el único corredor que consiguió quedarse con la tradicional competencia en dos oportunidades.

 

Bikilia nació el 7 de agosto de 1932 en un pequeño pueblo de Etiopía llamado Jato. Luego de una infancia en la que estudió y se dedicó a ayudar a su padre en el trabajo, Abebe ingresaría a la Guardia Imperial, donde comenzó a destacarse como deportista. Su vocación olímpica comenzaría cuando luego de ver a un grupo de deportistas que representaban a su país el se prometió ingresar al equipo y llevar a su país a los primeros planos internacionales.

 

Más allá de las victoria, ambas con récord olímpico, Bikila agigantó su nombre por cómo llegar ambas medallas. En Italia Abebe no consiguió calzado para poder correr y se quedó con la medalla de oro corriendo los 42.195 metros en un tiempo de 2:15:16.2 con los pies descalzos. En dicha carrera el etíope pasó por el Obelisco de Axum, monumento que había sido robado a su país durante la Segunda Guerra Ítalo Abisinia en 1937.

 

En los Juegos Olímpicos que se desarrollaron en Tokyo, Japón, Abebe Bikila llegó a la competencia luego de ser operado de apendicitis seis semanas antes de la competencia y pese a no poder realizar una prepración completa se quedó con el oro luego de completar el recorrido en 2:12:11. A esta gran cita el etíope llegó utilizando calzado Asics, y luego de finalizar la carrera aseguró que podría haber corrido 10 kilómetros más.

 

En los juegos de México 1968 Bikilia terminó cerró su historia olímpica luego de abandonar la carrera a los 15 kilómetros luego de haber sufrido los efectos de la altura del país americano. Al año siguiente el etíope sufriría un terrible accidente automovilístico que lo dejaría cuadripléjico y a los cuatro años moriría luego de una hemorragia cerebral producto de secuelas del accidente.  

Publicidad
Publicidad
Publicidad