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Técnica sencilla para lograr la relajación luego de un día de estrés

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Lograr la relajación implica la distensión muscular y psíquica, reduciendo la tensión generada por el trabajo y la fatiga muscular, facilitando la recuperación y originando un estado de bienestar.

Existen muchas y muy variadas técnicas para inducir estados de relajación física, destacando los métodos de Shultz, Jacobson y la sofrología.

Por otro lado, técnicas como el Thai-Chi o el Yoga (en los que se utilizan diferentes posturas físicas) también se pueden convertir en un método eficaz para disminuir el estrés y la ansiedad, tratando malas posturas y dolores musculares al mismo tiempo.

La respiración completa puede ayudarte a disminuir el nerviosismo o la ansiedad provocada por agentes externos. Palpar el tórax y el abdomen mientras respiras te permitirá sentir esta respiración “natural” y completa.

 

Respiración

 

La combinación de ejercicios de relajación y de respiración requiere una predisposición a un trabajo lento y tranquilo, pero con resultados asegurados. El aprendizaje es sencillo y los resultados casi inmediatos si se presta atención y se mantiene la concentración a lo largo de todo el proceso:

 

·         Colócate cúbito dorsal  (boca arriba), con ropa cómoda y en un lugar iluminado de forma tenue,  manteniendo toda la columna en contacto con el suelo, con las rodillas semiflexionadas y separadas unos 20 cm.

·         Coloca una mano sobre el tórax y otra en la parte baja del abdomen. A continuación, realiza inspiraciones-espiraciones voluntarias, de forma natural, para incidir en un estado de relajación. Retén el aire durante tres segundos y suéltalo levemente por la boca, como si estuvieras suspirando.

·         Repite varios ciclos respiratorios y disminuye la frecuencia si notas mareos. Ten en cuenta que la FC puede llegar a bajar unas 10 ppm si controlas la respiración de forma sistémica (con respiraciones lentas, rítmicas y profundas), equilibrando y amortiguando relativamente la situación que ha provocado nervios o estrés.

 

Visualización

 

Mientras ejecutas el ejercicio anterior, utiliza técnicas de visualización para mejorar el resultado de la técnica de relajación. Estos son algunos aspectos en los que te puedes concentrar en tus ejercicios de relajación:

·         Imagina que estás volando (visualízate volando por la montaña, sobrevolando un hermoso valle o posándote sobre algún peñón).

·         Imagina que estás logrando lo que quieres (la carrera perfecta, el partido perfecto, pasar un examen o cualquier situación de éxito que genere bienestar).

·         Visualiza imágenes positivas (un campo verde, un cielo azul, una isla desierta y tranquila, la marea subiendo y bajando, etc.).

 

·         Repetir consignas positivas (palabras de ánimo sencillas o música específica con ese objetivo: “estoy tranquilo”, “poco a poco estoy más y más relajado”, etc.).

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